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Un Pinó de otro planeta: El Pinot Gris

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¡Qué maravilloso calor! Nos encontramos en pleno verano, y seguro que varios estamos optando por refrescarnos con vinitos recién salidos del refrigerador o en una hielera, con un picoteo rico, en conjunto con buena compañía, o solo modo relax en casa. 

En esta ocasión tenemos un protagonista diferente y muy interesante, del cual su nombre ya relacionamos rápidamente con vinos que hemos probado antes.

Cuando escuchamos hablar de un vino Pinot, generalmente lo asociamos a un Pinot Noir, un vino tinto ligero, que se bebe a temperaturas más bajas que los tintos tradicionales. Sin embargo, en la cajita de este mes nos encontramos con un Pinot de color blanco. Si nunca habían visto ni escuchado de esta variedad; los invitamos a enfriar la botellita, descorchar, y mientras la pruebas, te contamos su historia y te irás enterando de su vida. 

La palabra Pinot proviene originalmente del vocablo francés, y se pronuncia omitiendo la letra “T” al final (quedando algo así como: pinó). Significa literalmente “cono de pino”, y es justo esa la forma que representa un racimo de uvas de este tipo, racimos apretaditos, y en el caso de un Pinot Noir, de bayas pintadas de color morado oscuro. 

La variedad es muy viejita, tiene miles de años y ha viajado bastante para estar en manos de monjes, emperadores y comerciantes productores. Se estima que su lugar de nacimiento es la Borgoña en Francia, y que, desde ahí, al pasar los años y diferentes acontecimientos históricos dignos de una película, se fue trasladando a diferentes puntos de Europa y el resto del mundo.

La puedes encontrar bajo diferentes nombres, dependiendo en qué país se encuentre. En Francia le llaman Pinot Gris, en Italia: Pinot Grigio, y en Alemania Grauburgunder

En Chile podemos localizar hoy cada vez más ejemplares de esta cepa, que se caracterizan por su frescor, perfil flamante y extrovertido. Si bien su origen es francés, muchos confunden su procedencia con Italia, debido a que el vino es más popular y más consumido por esos lares. La Pinot Gris es una variedad que se vinifica en todo el mundo, generalmente empezando la temporada de cosechas por su temprana maduración, a excepción cuando la usan para elaborar vinos naranjos, los cuales son más populares y conocidos sobre todo en Italia. 

Al leer acerca de todas estas variedades, ¿acaso no son todas lo mismo? Sí lo son, es más, se dice que la Pinot Gris es una mutación de su hermana grande Pinot Noir. De hecho, si se observa el racimo de uvas de Pinot Gris cuando está maduro, podremos percatarnos de que no tiene ese color típico verdoso amarillo característico de un Chardonnay o Sauvignon Blanc por ejemplo, sino más bien grisáceo e incluso un poco purpura. La diversidad de la vid de Pinot es producto de su tremenda trayectoria en la historia de la humanidad que data de por lo menos del año 1300 e incluso más antigua. Es tal el abanico de estilos, sabores, aromas, complejidad y más que podemos encontrar en ella, que hay para todos los gustos para complacer cualquier paladar.

Hay muchas variaciones/ mutaciones más de Pinot Noir, pero hoy solo nos enfocaremos en la Pinot Gris o Girgio, que es quizás la novedad para muchos. 

Si uno se encuentra de visita en algún país de Europa central, o por ejemplo en Estados Unidos, y ordena una copa de vino blanco cualquiera, generalmente una de las opciones más comunes que se ofrecerá, sería una copa de este vino. Esto sucede porque es usualmente muy fresco, aromático, liviano, y por sobre todo fácil de beber, perfecto para paladares que están aprendiendo, descubriendo sus gustos, o buscan un vino que sea honesto sin complicarse la vida. Dependiendo de su denominación de origen, es por supuesto el perfil de vino que encontraremos. Por ejemplo, si es un Pinot Gris que provenga desde Italia, generalmente de zonas del norte de la bota como: Trentino Alto Adige, Veneto o Friuli- Venezia Giulia, esperen encontrar un vino muy liviano, cargado a la fruta como la manzana tipo Fuji o Gala, un poco de pera, durazno e incluso notas más relacionadas a levaduras. Es ideal para acompañarlo de alguna ensalada entretenida con frutas, unos quesitos blancos, o de aperitivo. Recuerden que por sobre todo es un vino fresco que casi podría pasar por jugo de uva. Por otro lado, si probamos por ejemplo un representante de Alemania, nos encontraremos con un vino con más cuerpo, oleoso, con sensación de fruta madura, y a veces puede recordar retrogustos cerveceros, que van a permitir maridar el vino con preparaciones más contundentes, como pescados grasos, pastas con mayor personalidad o quesos maduros. 

¿Qué pasa en Chile?

En tierras chilenas encontramos este vino bajo el nombre de pinot gris, y cada vez es más común pillarla en algún supermercado, tienda de vinos y en degustaciones. Se ve un aumento de etiquetas de diferentes productores, tanto pequeños como más grandes. Según el catastro del SAG (2018), hay aproximadamente 495 hectáreas plantadas, muy por debajo de las poco más de 15.000 has de Sauvignon Blanc, (que es la variedad blanca más plantada en Chile). Las zonas geográficas en donde se concentra la mayoría del pinot gris en territorio nacional es la región del Maule, seguida por la región del Libertador Bernardo O’Higgins. 

Al beber, es importante servir a temperatura precisa, no congelado, ni tibio, sino entre 4 a 6 C°. ¿Cómo logro esto si no tengo termómetro? Basta con dejarlo en el refrigerador (no en el congelador), y cada vez que se rellena la copa, volver a dejar en donde estaba, para que no suba la temperatura con el calor del ambiente. En boca son vinos secos, con acidez marcada, sin ser exagerado como a veces sucede con algunos Sauvignon Blanc. Por lo general no tienen paso por madera, lo cual mantiene intacta las características de aromas y sabores primarios de la fruta propiamente tal. El retrogusto es mediano, que refresca e invita felizmente a otro sorbo sin pensar mucho.  En general un vino entretenido, muy veraniego, y amigable.

Ideal para partir un almuerzo de fin de semana, beber una copita mientras se cocina y se escucha música bailando a pie pelado. Algo que también se puede hacer para experimentar es un Pinot Gris Sour, que sería la receta del Pisco Sour, pero reemplazando el pisco por vino, dejamos ese dato por si alguien se motiva.

Rico panorama para estos días, en donde lo mejor es pasar las altas temperaturas con una copita de vino… ¡SALÚ!

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